En la Ciudad: Se contabilizaron 480 agresiones de taxistas a conductores de UBER.

Cada vez son más frecuentes los ataques violentos a los conductores de Uber.  Según los datos recolectados desde un trabajo conjunto realizado por la ONG Defendamos Buenos Aires y el Estudio Miglino y Abogados, fueron contabilizados  un total de 480 agresiones.  La situación se fue agravando a tal punto que la violencia se extendió a tal punto que llegó al Conurbano bonaerense, en lugares donde antes no existía este problema.

Y es más preocupante aún, ya que según las estadisticas, se calculó  que en este cuatrimestre hubo una suba del 20% en comparación con el año pasado y advirtieron que los episodios violentos se producen a un ritmo de cuatro por día.

El último caso que trascendió fue el ocurrido el sábado pasado en pleno centro porteño, cuando un grupo de taxistas identificaron a un venezolano como conductor de Uber y lo atacaron, pero todo terminó en un enfrentamiento cuando la víctima llamó a varios compatriotas para iniciar un enfrentamiento.

“La gente que trabaja con UBER nos cuenta que lo hace con miedo, sabiendo que en cualquier momento en Belgrano y en Rafael Calzada pueden surgir violentos de la nada y atacarlos sin mediar palabra con la consigna ‘Tenemos tu patente registrada en nuestro sistema y vos sos chofer de UBER’”, explicó a este medio Javier Miglino, presidente de Defendamos Buenos Aires, al expresar el miedo de choferes y pasajeros.

En tal sentido, detalló: “Acto seguido es posible que el auto que trabaja con la aplicación de transporte de pasajeros resulte terriblemente dañado, el chofer golpeado y en muchos casos el pasajero también”.

El año pasado terminó con 1.200 ataques, pero en este primer cuatrimestre de 2019, la violencia generada en su mayor parte por taxistas llegó a 480 episodios violentos. Además, Miglino alertó que “el año pasado sólo atacaban en Capital Federal, pero en 2019 también atacan en la Provincia de Buenos Aires”.

‘Nadie olvidará los ataques con rifles de aire comprimido perpetrados por presuntos taxistas que rompieron parabrisas y lunetas de vehículos que trabajan con UBER como también vidrios de ventanas. Incluso hubo choferes heridos como el caso de un auto que llevaba tres pasajeros en el barrio porteño de Belgrano y resultó atacado. La causa fue judicializada y está bajo la investigación de la Unidad Fiscal Norte”, graficó el especialista.

En ocasiones, los violentos se organizan por medio de las redes sociales: “Los choferes de UBER y la gente que usa la aplicación para moverse por la Ciudad de Buenos Aires y el Conurbano bonaerense saben de la existencia de grupos cerrados de Facebook y de WhatsApp en los que los taxistas comparten las patentes de los autos que trabajan para la aplicación para buscarlos y quemarlos”.

“El mapa porteño de carrocerías incendiadas tiene zonas usuales: Belgrano, Palermo, Almagro, Flores, Paternal y Villa Devoto. Incluso hay un grupo público y abierto que se denomina: Taxistas Unidos que también, según los choferes de UBER, incita a la violencia”, reveló Miglino.

A pesar de la frecuencia de estos ataques, las condenas no son habituales. Al respecto, el titular de Defendamos Buenos Aires evaluó que los choferes “prefieren no denunciar los hechos violentos; en primer lugar para intentar que no haya represalias y en segundo porque la aplicación no brinda asesoramiento o apoyo jurídico”.

“En pocas palabras, los choferes y pasajeros atacados están solos frente al ataque y frente a los tribunales. Sin embargo, hubo tres casos que sí tuvieron y tendrán consecuencias jurídicas”, valoró. Es el caso de Claudio Daniel Rímolo, quien atacó a una persona en el barrio de Villa Urquiza, intentando golpearlo y luego chocando el taxi contra el auto del vecino. “Irá a juicio oral, perdió para siempre su licencia de taxi y está detenido en prisión domiciliaria”, resaltó.

E insistió: “Además, Miguel Angel Beno, de 40 años, fue condenado a dos meses de prisión en suspenso y dos años de tareas comunitarias, mientras Martín Facundo Sensón, de 32, fue procesado y embargado por cien mil pesos, además de perder la licencia”.

Por último, consideró que “la Ciudad de Buenos Aires y la Provincia están obligadas a reglamentar esta actividad antes de que ocurra una tragedia”, al comparar esta situación con la que ocurre con las empresas de comercio electrónico como Rappi o Glovo

Fuentes Consultadas: ONG Defendamos Buenos Aires / Estudio Miriglino y Asociados.

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