La Legislatura porteña rindió homenaje a la trayectoria intelectual y social del Dr. Mario Testa

La Legislatura de la Ciudad de Buenos Aires rindió homenaje a la trayectoria intelectual y social del Dr. Mario Testa, distinguiéndolo como ciudadano ilustre. El médico sanitarista ha sido honrado por su constante e innovadora visión de la salud pública. Fue miembro fundador de la Asociación Latinoamericana de Medicina Social (ALAMES) y de la Asociación Argentina de Medicina Social y creador del primer Instituto de Medicina del Trabajo del país, en su paso como Rector de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires. Por Martín Pérez Díaz Buenos Aires, 12 de octubre de 2018. El destacado médico sanitarista argentino Mario Testa fue declarado ciudadano ilustre de la Ciudad de Buenos Aires durante un acto en el Salón Alfonsín de la Legislatura porteña. El diputado Carlos Tomada (UC) expresó “la felicidad, de estar propiciando este homenaje” por sus “aportes a la educación, la universidad pública, la medicina social”, ya que “la salud pública, incluye el trabajo, el transporte y el ocio”.

El Dr. Mario Testa es un destacado sanitarista argentino, que inició su vida profesional en 1951, cuando culminó sus estudios de medicina en la Universidad de Buenos Aires. A lo largo de su extensa trayectoria ha participado en experiencias clave de instituciones sanitarias y universitarias de América Latina. Entre ellas, se destacan el desarrollo del método CENDES OPS, y la intervención de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires en el año 1973 –momento en que funcionó el Instituto de Medicina del Trabajo. Junto a esto, ha producido una profusa obra en las áreas de planificación y salud colectiva, con trabajos de extendido reconocimiento como Pensar en Salud, Pensamiento estratégico y lógica de programación y Saber en salud.

La médica Analía Taratutu fue la primera en dirigirse al público, conformado por colegas y amigos del flamante Ciudadano Ilustre: “debemos pensar su trayectoria en docencia e investigación en universidades nacionales y del mundo”, ya que “las publicaciones han trascendido las fronteras en Argentina”. La neuropatóloga de amplia trayectoria internacional consideró que “tanto esfuerzo y dedicación me hicieron comprender lo que es un sanitarista”, ya que su trabajo la obliga a estar la mayor parte del tiempo en laboratorios, incluidos los más prestigiosos del mundo.

El médico genetista Víctor Penchaszadeh, recordó que “con Mario me une una historia muy larga, nos conocemos desde 1973, cuando él era decano de la Facultad de Medicina de la Universidad de Buenos Aires (UBA)” y luego coincidieron en “el exilio en Venezuela”.

Pensar en Salud y Pensamiento estratégico y lógica de programación, dos obras de su autoría, “son libros que hemos leído todos”, afirmó el genetista. A su amigo Testa lo caracterizó  por su “perseverancia, agudeza de análisis y capacidad de autocrítica” y por “aportar conocimiento original a la planificación estratégica” de la salud pública.

Hugo Spinelli, médico pediatra y doctor en Salud Colectiva por la Universidad de Campinas, repasó la trayectoria de Mario Testa. Recordó que nació en 1925 en el barrio de Parque Patricios, dentro de una familia de ideas socialistas. Se graduó como médico en  1951 en la Facultad de Medicina (FMED) de la UBA. En 1958 se incorporó al equipo del rector Risieri Frondizi de la misma casa de estudios, cuando se dio un fuerte impulso a la investigación. Entre 1961 y 1962 realizó una maestría en la Universidad Central de Venezuela. Desde allí trazó los postulados de planificación en salud, desarrollando el “Método CENDES OPS”. Luego trabajó en la Organización Panamericana de la Salud.

A su regreso a la Argentina, asumió como decano de la FMED en 1973 y creó numerosos Institutos, como el de Medicina del Trabajo. Allí se contactó con diversos trabajadores como los mineros, que por las condiciones de insalubridad “no tenían jubilados” dentro del oficio. Con la llegada de la última dictadura militar (1976 -1983), debió emprender el exilio a Venezuela, para evitar su posible asesinato. Con  el regreso de la democracia alternó funciones públicas y actividades de docencia e investigación en la Argentina en diversas instituciones estatales y privadas, continuando con publicaciones de libros y constituyéndose en un médico sanitarista de permanente consulta. En 1996 la Universidad Federal de Bahía (Brasil) le dio el doctorado “Honoris Causa”.

Daniel Gollan, ex ministro de Salud de la Nación (2015), dijo que con Testa empezó a ver como “encarar los cambios para nuestro sistema de salud en Argentina”. El ex funcionario consideró que la medicina actual se circunscribe mucho a la persona enferma, que se lo toma como paciente, ignorándose su contexto social y psicológico. Por eso estimó necesario construir “un nuevo modelo con otras herramientas” y para eso Testa “es de esas personas imprescindibles, un bastión para pensar lo que se viene”.

Luego de entregado el diploma de Ciudadano Ilustre Mario Testa dijo que “con mucha pasado por detrás y poco futuro por delante, y pensando lo que otros podrán hacerlo por mí, voy a decir gracias”. Con humildad afirmó que “acepto la placa en nombre de todos aquellos que son ciudadanos ilustres de este país, que los hay y muchos”.
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