La esquina del tango: el Café de los Angelitos

Cuando se habla de una esquina de tango, se habla de Rivadavia y Rincón: es hablar del café de los Angelitos, de la mañana, el mediodía, la tarde y la noche del café más tradicional de Buenos Aires:

El Café de los Angelitos es un testigo vivo de más de cien años de historia porteña. Por su puerta desfilaron las más destacadas personalidades del ambiente político y artístico del siglo XX, y en sus mesas se escribieron muchas de las páginas que hicieron de Buenos Aires una ciudad que respira tango en cada rincón.

De lunes a lunes, este emblemático lugar de encuentro de destacadas figuras nacionales de la cultura, la política, el deporte y el arte se enorgullece en abrir sus puertas para recibir a nuevos visitantes.

Remodelado  a nuevo según un ambicioso proyecto arquitectónico, conformados por dos pisos y un subsuelo, exhiben lujo y distinción hasta en sus más imperceptibles detalles

El Café de los Angelitos ofrece un show de tango de primer nivel internacional, ejecutado por una excelente orquesta de seis músicos, una orquesta de señoritas, dos cantantes y diez bailarines, quienes, durante una hora y treinta minutos, despliegan sobre el imponente escenario un espectáculo único en su tipo.

Con una serie de 350 fotografías especialmente seleccionadas incluidas en sus paredes, un palco donde en algún momento del día suena un bandoneón en vivo y con una decoración sobria y elegante le hará recrear a los visitantes el clima y el ambiente del siglo XX.

El café comenzó a funcionar en 1890, pero entonces se llamaba Bar Rivadavia. Era un galpón con piso de tierra, refugio de orilleros que ya en esa época escuchaban en vivo las payadas de Gabino Ezeiza y José Betinotti.

Recién en 1920 pasó a llamarse Café de los Angelitos, después de que el español Angel Salgueiro comprara el lugar, lo refaccionara y pusiera como decoración angelitos de yeso.

Ubicado muy cerca del antiguo Mercado Spinetto, el café se convirtió pronto en un refugio de tangueros. Carlos Gardel y José Razzano, Florencio Parravicini y Elías Alippi, Juan B. Justo y Alfredo Palacios fueron algunos de los que gastaron horas en sus mesas.

En 1992, el Café de los Angelitos era un bar arruinado por el paso del tiempo. Sus parroquianos lo empezaron a valorar más cuando tuvo que cerrar, después de que una tormenta provocara el derrumbe de un techo.

Así estuvo durante ocho años, esperando una mano salvadora, hasta que en el 2000 tuvo que ser demolido porque su estructura no resistía más y era considerada un peligro.

Y así continuó hasta que finalmente en el año 2007 el café reabrió sus puertas,  ya no como ese bar de barrio que se conoció hasta su clausura y mucho menos como el refugio de payadores de sus primeros tiempos, sino como un espacio de cena-tango-show, pensado sobre todo para el turismo pero también para el consumo local.

Para visitarlo, el Café de los Angelitos está en Av. Rivadavia 2100 (esq. Rincón) Buenos Aires, Argentina, Tel: 4314-1121. Mail: info@cafedelosangelitos.com

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