Belgrano: Investigan a una banda que introducía pesos argentinos desde Paraguay

La Justicia busca determinar el origen y destino de los fondos, además de analizar los posibles vínculos de esa organización con redes criminales chinas

Los viajes se repetían con cierta frecuencia. Siempre era el mismo trayecto. Lo único que cambiaba eran los vehículos utilizados y, a veces, los pasajeros. El punto de inicio de la travesía era Misiones para cruzar a Brasil y seguir camino hacia Paraguay, donde se retiraba la “mercadería” que debía ser entregada en una casona del residencial barrio de Belgrano. La “mercadería” que los viajantes iban a buscar a Paraguay eran billetes: pesos argentinos que ingresaban de forma ilegal en la Argentina.

En la casona de Belgrano R donde se entregaba el dinero traído desde el exterior vive el presunto dueño o destinatario de las divisas: Li Feng Hsieh, nacido hace 41 años en Taiwán y con ciudadanía argentina.

En las últimas horas, el juez federal de Campana, Adrián González Charvay, procesó, sin prisión preventiva, a Feng Hsieh, conocido según la investigación judicial como “Arian”, por el delito de contrabando agravado y le embargó los bienes hasta cubrir la suma de $ 4.000.000. Otros 12 sospechosos fueron procesados por González Charvay por el delito de contrabando agravado. La mayoría en calidad de responsables y otros como partícipes secundarios.

“El modus operandi de la organización consistía en efectuar cruces a la frontera con Brasil, para de allí dirigirse a Paraguay, donde se haría el cambio de dólares por pesos argentinos, retornando luego con la moneda nacional a la Argentina. Una vez en el país, y generalmente el mismo día, emprendían el viaje a la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, más precisamente al domicilio de Feng Hsieh, alias “Arian”, propietario o destinatario del dinero mencionado”, sostuvo el juez González Charvay en la resolución a la que tuvo acceso LA NACION.

La causa comenzó el 7 de agosto pasado después de una denuncia telefónica anónima que se recibió en la Delegación Departamental de Investigaciones del Tráfico de Drogas Ilícitas y Crimen Organizado Zárate-Campana de la policía bonaerense.

El denunciante sostuvo que desde la provincia de Misiones hacia Zárate iba a salir un vehículo cargado de droga. Dio detalles de la marca, modelo color y patente.

Un día después se organizó un operativo de prevención en tres puntos claves: en el puesto de peaje Zárate-Brazo Largo, en el cruce de las rutas 12 y 6 y sobre la ruta 193. Faltaban 15 minutos para las 4 del 9 de agosto pasado cuando el personal policial advirtió al Chevrolet Prisma blanco con tres ocupantes.

Entonces, el juez González Charvay autorizó la requisa del automóvil. Para sorpresa de los policías, no se encontró droga. Pero en la guantera y el tablero instrumental se hallaron varios fajos de billetes. En total eran $ 500.000. También se secuestraron seis teléfonos celulares. El magistrado ordenó una serie de intervenciones telefónicas para intentar descubrir cuál era el destino del dinero que había entrado en la Argentina de contrabando.

Una de las primeras hipótesis fue que los billetes podían estar vinculado al lavado de dinero del narcotráfico, pero con el resultado de las escuchas telefónicas fue descartada esa pista. Aún se analiza el origen de los fondos en poder del grupo.

En la investigación, el juez González Charvay tuvo la colaboración de la policía bonaerense y del Departamento de Delitos Federales de la Policía Federal Argentina (PFA).

A partir de las escuchas telefónicas, los investigadores advirtieron cómo estaba integrada la banda. En varias comunicaciones, los sospechosos comentaron que “Arian” le reclamaba a uno de los organizadores US$ 400.000 que se habían “perdido”.

La causa avanzó y el 22 del mes pasado, por orden del juez González Charvay, los detectives policiales allanaron la casona de Belgrano R donde reside “Arian”. Los uniformados habían advertido el ingreso de otro Chevrolet Prisma usado por la organización en la vivienda, situada en General Enrique Martínez al 1900. “En el vehículo se encontraron diez fajos de billetes compuestos por billetes de $ 100, sujetados con bandas elásticas, que se encontraban en el sector interno de la guantera; tres paquetes armados de diez fajos de billetes de $ 100 en la parte delantera izquierda en la cavidad existente en el sector de instrumental del vehículo”, según se desprende del expediente judicial. Además, en una caja de seguridad que había en la propiedad, se secuestraron otros $ 100.000 y US$ 1500.

En su primera indagatoria, Feng Hsieh se negó a declarar. Pero en una segunda oportunidad sostuvo que desconocía la existencia de la organización criminal y que nunca participó “en traslado alguno de dinero en efectivo desde o hacia Paraguay”.

“Sin pretender hacer la defensa de otros encartados, surge palmariamente que las sumas involucradas incluso carecen de sustento para enrostrar algún tipo de infracción aduanera ya que si se hiciera un análisis contrafáctico del caso, siendo tres personas mayores de edad, tendrían en su poder sumas menores a las que estarían obligadas a declarar en un supuesto control aduanero”, dijo el acusado según recordó González Charvay en su resolución.

Para el magistrado, las palabras de Feng Hsieh fueron “un intento de ubicarse en una mejor situación procesal. Existen indicios unívocos, precisos y concordantes, que demuestran su convergencia objetiva y subjetiva en el delito”.

Fuente: La Nación

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